De Barcelona a Galicia: Cuaderno de Bitácora

Todo empezó con una pregunta tonta en la cola de una tienda de animales:

“¿Cómo era? “Fun polo aire vin polo Vento? ¿ o al revés?

Espera que lo busco en Spotify..

[Busqueda: “Pousa , Pousa”…¡A Roda!]

Nada más subir al coche ya estaba sonando a todo trapo la canción … así hasta casa.

( Que se note que dentro van dos gallegos..👏👏) 

Al llegar a casa siguió la fiesta… y yo me puse en modo nostalgia recordando aquellos viajes, eternos, a Galicia, escuchando esta y otras muchas canciones típicas gallegas… y muiñeiras, muchas muiñeiras.

Y me puse a escribir. Y para ello conté con la colaboración de mi amigo Miguel Angel Fernández, con el que comparto origen  y destino,  y con el que tengo , junto a Santi, muchas visitas, caminatas y cervezas en proyecto, tanto en Barcelona como en Ribeira de Piquín.

Después de escribir este post, le pasé el borrador a Miguel Angel para que añadiera lo que quisiera. El resultado no ha podido ser de lo más molón y nostálgico. Su parte en cursiva.

Recuerdos de mis viajes

¿ Cómo era viajar de Barcelona a Galicia cuando éramos niños ?

Era el único día del año en el que no me importaba madrugar… Y eso que mis padres eran de los que salían de Barcelona a las 6 de la mañana…( para no pasar los Monegros bajo un sol ardiente, (que creo que era el comentario típico de nuestros padres cuando se hacia el viaje)  A día de hoy siguen saliendo a esa hora con la diferencia de que ahora llegan a comer ..y antes llegábamos a cenar… 18 horas mas tarde…(largo el viaje no, lo siguiente. Imposible comparar las horas que se pasaban metidos en un coche y la cantidad de aventuras que te llegabas a imaginar dentro de el)

Porque claro, los viajes de antes… no eran como los de ahora.

Porque lo que ser niño en los 70/80 tuvo muchas cosas buenas, no lo voy a descubrir yo. Ya están los de “Yo fui a EGB” para recordárnoslo…

Pero es que esos viajes… .Barcelona-Galicia… tenían tela.

De Barcelona a Galicia en un SEAT 124

De niña los míos eran en un Seat 124 (de color Naranja, …se nos veía a leguas cuando hacíamos el viaje juntos), sin aire acondicionado por supuesto. Sin el cinturón de seguridad puesto y mucho menos sin sillitas. En mi caso, tenia mucha suerte;  tenia todo el asiento de atrás para mi, y llevaba la bolsa de la merienda a mi lado… Y siempre había magdalenas por si me entraba el hambre …O la gula ( que ya de niña apuntaba maneras tb ) (Nosotros éramos 3 y creo que por entonces, el Seat 124 era un coche enorme je je)

18 horas de trayecto…. y a los 20 minutos de salir de viaje ( siempre en el mismo punto kilométrico ) yo me plantaba en medio de los dos asientos y soltaba LA PREGUNTA : “¿Cuánto falta?” Ahora me doy cuenta de la santa paciencia de mis padres.. vaya viajes les debía dar. (je je je esto es muy bueno, que razón tienes, te falto el veo veo, el contar los coches por colores, en contar los taxis de Barcelona que te encontrabas, ufff no acabaría)

Recuerdo que mi madre, el día antes del viaje, me compraba siempre un conjunto de camiseta y pantalón corto, de ese tejido que toalla con los ribetes blancos…. ¿para que ? A parte de para chantajearme emocionalmente, para que fuera fresquita en el viaje.. porque sí,  viajar en pleno verano, era como viajar en un horno con ruedas. Literal. (No recuerdo si tu padre lo llevaba, pero el mío llevaba el típico ventilador se enchufaba al mechero, que no se que era peor, si el calor que hacia en el coche o el aire que movía el ventilador, je je je)

Por supuesto las carreteras no eran las de hoy en día. Y aquel viaje que tanto me aburría  ( por lo largo ) tenia sus puntos de referencia y especial interés para mi. ( Ahora estoy pensando en repetirlo un día, pero sin prisas. Pasar por cada pueblo y sobretodo, por aquellos lugares que siempre me llamaban la atención … )

Monasterio de la Vid ( Foto propiedad del Monasterio de la Vid )

Puntos de interés turístico ( al menos para mi )

. El Pilar ( Zaragoza ). Han pasado los años y he seguido haciendo muchos viajes , y no hay vez que no pase por Zaragoza y busque la silueta del Pilar . Siempre la saludo; a la ida, y a la vuelta.De niña me parecía solo un edificio raro.. y por eso me hacia gracia buscarlo a través de la ventanilla.

.un lugar que siempre me pareció mágico: el Monasterio de La Vid, en la provincia de Burgos. Girabas una curva y allí estaba, esperándonos cada año.

. Las Bodegas Vega Sicilia . Pasar por en medio de los viñedos y ver la bodega allí al fondo.. Yo creo que ahí se empezó a fraguar sin saberlo mi gusto por el vino.

.La Desaladora de Bacalao de Agreda.. ¿Cómo era posible que hubieran peces lejos del mar? ¿ Y así puestos? Me daban miedo.

. El Montico: esa mítica urbanización con su cartel semicircular… No sé porque, pero el nombre siempre me hizo gracia.

. Benavente.. No por nada especial, solo porque me sonaba que esa era la carretera en la que se incorporaban mis tíos de Vitoria . Y claro, pues le tenia cariño.

. La carretera de los camiones ( como le llamaba yo ). Y es que antes de existir los fastuosos puentes de Piedrafita, íbamos por carretera .. de esas estrechas.. que si te tocaba delante un camión o uno de esos conductores que van “a la velocidad de la luz” , se alargaba el viaje eternamente ( y claro, el señor conductor en cuestión porque iba a saber que tu llevabas media España cruzada en coche a tus espaldas y estabas con la ropa pegada y detrás llevabas una niña que había preguntado unas 34.083 veces “¿Cuanto falta?” (sabes el recuerdo que me viene a mi, los adelantamientos que se hacían con el coche, parecían interminables y siempre ibas con el susto de lo pasare o no. Como los que hacia tu padre, que se iba hasta el otro extremo de la carretera para adelantar, que imagen mas divertida se me vino a la cabeza con eso)

. La Campiña ( Lugo ). Ese momento en que mi padre enfilaba por la N640 y ya veía en un  cartel las palabras Meira/ A Pontenova... Por fin.. señales de que estamos cerca. Aun ahora experimento esa sensación, todas las veces que paso por ahí y voy hacia la aldea.

. Para mí un punto de interés que sigo manteniendo: La carretera de la Ribeira de Piquin, que sale al lado del Monasterio de Santa Maria de Meira. Ahí, sentía, y sigo sintiendo tantos años después ,que ya estoy en MI territorio. Que voy camino de casa, (creo que era la emoción mas extraña que sentías, era el llegar por fin, el ver a tu familia, el desconectar del mundo al igual que la primera mañana de estar alli, cuando veis todo es verde después de haber salido de una gran ciudad)

. Y ya la subida a la aldea. Esa curva con esa carretera en pendiente, el “Grandón”,  que solo se atrevían a subir los que conocían la aldea.. y que cuando muchos años después pusieron un cartel con el nombre de la aldea, me gasté medio carrete haciéndole fotos. Es que Mestre… es Mestre.

Pisando por fin la aldea…

Las paradas y los rituales

Durante el viaje había diferentes rituales: uno de ellos era parar en Alfajarin, cuando aun no se había convertido en el macro espacio que es hoy en día, aunque ya apuntaba maneras. Nunca me gustó ese sitio…. No se porque pero hacer milenios que no he vuelto a parar ahí. (Coincido)

Luego estaba Valladolid. Esa ciudad que odié durante años porque mi padre tenia la extraña costumbre de perderse SIEMPRE. Aun a fecha de hoy no sabemos explicar ese extraño fenómeno. Porque claro, ni Gps, ni google maps.. ni nada. Un mapa analógico pero… de adorno. (hablándolo hoy en casa, nada mas nombrar Valladolid, dijo mi madre; A que fijo que Mónica puso que se perdían, je je je, era la comidilla de los dos una vez estaban en el pueblo y por donde se habían perdido)

El pinar de Valladolid. Siempre parábamos a comer en un pinar.. ahora seria incapaz de localizarlo. Nos montábamos allí la merendola, cual día de costillada en la montaña (#CorberaForever) , pero en tiempo reducido, que había que seguir el viaje…y ya iba quedando menos. (este verano pasado, les preguntaba yo si se acordarían de llegar ahí, donde parábamos a comer, estirar las piernas y esa pequeña siesta del chofer…)

Los mantecados de Astorga. Aun a fecha de hoy no entiendo porque siempre teníamos que parar a comprar los dichosos mantecados. Que luego se tiraba la caja días y días en la cocina de la aldea dando vueltas.. porque nadie parecía muy fan. (que razón tienes, no se lo que tendrían, pero siempre había que parar y comprar..)

El Valcarcel..  De pequeña no lo sabia, pero este lugar se iba a convertir en mi templo del sandwich con queso y jamón ( el bikini que decimos por aquí)) y mi Estrella Galicia. La primera o la ultima de las vacaciones en función de si entro o salgo de Galicia, sea la hora que sea. 

La música 

Conforme fui creciendo incorporé en mis viajes primero mis inseparables walkman y después mi inseparable discman… y montañas de pilas. Porque yo era de las que iba con los auriculares puestos todo el viaje…….a no ser que mi padre se decidiese a poner música.,y ahí empezaban los grandes éxitos que marcaron mi infancia.. y que moldearon mi gusto musical de mayor: Milladoiro, A Roda, Los Tamara, …. Y muiñeiras, y gaitas, y más muiñeiras… Con razón me hice gaiteira… #FestaRachadaNonStop. Y una de mis favoritas, de por vida:

Me fui haciendo mayor , e incorporé otro tipo de música ( mis a-ha que no falten ), pero sigo manteniendo mi particular ritual de escuchar “Ancares” de Luar na Lubre, cada vez que salgo de Galicia.

(Ostras, ahí si que me has dejado con las ganas de recordar que se escuchaba en nuestro coche, que recuerde, ABBA porque a mi padre le encantaba, se que había otra cinta de Carlos Nuñez, y otra de Luar na lubre y recopilatorios de música española, ya que al rato de ir pasando caras de las mismas cintas, ya uno no aguantaba)

Otro testimonio muy divertido ha sido el de otro amigo Robert Rico, que también hacia el viaje desde Barcelona a Galicia. Me contó que su padre paraba siempre en La Panadella, a tomarse un carajillo , y que él ahora aun sigue parando.. pero ahora sin comprar las cintas de chistes que compraba su padre ¿Quién no se acuerda de esos expositores con cintas? ¿Quién? . También eran de los que paraba en Astorga a por los mantecados y en los restaurantes que tenían aparcados camiones fuera porque “si hay camioneros seguro que se come bien”. Leyenda eterna esta,  por los siglos de los siglos. 

Conforme pasaron los años se fueron introduciendo nuevos elementos, y sin duda uno que es momento emoción , tanto a la ida como a la vuelta es ese cartel verde a la derecha de la carretera que pone “Comunidad de GALICIA, Provincia de LUGO “.. A la ida es subidón.. a la vuelta, cuando veo el de Castilla Leon es.. bueno… pues vuelta a la realidad. ¡Hasta pronto paraíso!(me encanta estas letras, que razón tienen)

Mestre, Ribeira de Piquín ( Lugo ) Mestre, Ribeira de Piquín ( Lugo )

¿ Y tú? ¿Qué recuerdas de esos viajes?  

Este post está dedicado a todos los que, como Miguel Angel, Robert, o yo misma …. habéis vivido esos viajes eternos de niños y aun ahora, de mayores, los seguís haciendo , con más comodidades, pero con la misma ( o más ) ilusión… Porque sentís ese “desgarro” con nombre dulce, sentís  “morriña” .

Se hace larga la espera para el viaje, pero al final todo llega. Solo hay que tener paciencia… 

4 comentarios en “De Barcelona a Galicia: Cuaderno de Bitácora”

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